EL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE MÁLAGA ESTIMA NUESTRA DEMANDA Y CONDENA A ING A DEVOLVER EL DINERO ESTAFADO A NUESTRA CLIENTE

Según datos de la Policía Nacional, las ciberestafas han aumentado en Málaga un 60% en un año y ya se registran más de 45 denuncias al día por este tipo de estafas.

Los fraudes que usan un SMS fraudulento o un falso correo electrónico procedente de nuestro banco suponen uno de cada cinco delitos que se cometen en toda la provincia de Málaga. Por todo ello, un abogado especialista en phishing en Málaga es fundamental para poder recuperar el dinero que nos han estafado los ciberdelincuentes.

En este caso, el Juzgado de Primera Instancia de Málaga ha estimado íntegramente nuestra demanda y ha acordado condenar a ING a devolver todo el dinero que estafaron a través del método phishing a nuestra cliente, un total de 4000 euros.

En este caso en concreto, la cuestión controvertida era resolver la posible responsabilidad de la demandada , ING, por la realización sin consentimiento ni autorización de nuestra cliente de una disposición en su cuenta corriente (método fraudulento empleado – phishing) en cuantía de 4000 euros.

Nuestra cliente recibió un mensaje de texto en su teléfono móvil, supuestamente enviado por la entidad bancaria ING Bank, instándole a acceder al enlace proporcionado en el mismo mensaje con el fin de evitar la realización de un pago de 1.900 euros que se habría ordenado sin su autorización.

 

Hay que señalar que nuestra cliente trató de contactar telefónicamente con la entidad bancaria, si bien las llamadas no fueron atendidas. Acto seguido, recibió una llamada del número de teléfono oficial de ING, usado fraudulentamente por los ciberdelincuentes y estafadores y, tras presentarse el interlocutor como trabajador de ING Bank, le apremió para que accediera a la página web referenciada en el mensaje ante la amenaza de nuevos cargos en su cuenta bancaria, procediendo, por ello, a acceder al enlace web indicado.

El sitio web al que remitía este enlace presentaba la apariencia de la página web oficial de ING Bank, introduciendo nuestra cliente todos sus datos personales, incluidas las claves de operativa de banca online, en la citada web que imitaba la apariencia de ING.

Hay que recordar que es la prestadora de los servicios de pago quien tiene la obligación de facilitar un sistema de banca telemática segura y no son sus clientes y usuarios los que deben prevenir ni averiguar las modalidades de riesgos que el sistema conlleva pues siendo internet una red pública de comunicaciones, la seguridad de las operaciones bancarias precisa de soluciones tecnológicas avanzadas a adoptar por el banco e inasumibles por los clientes.

En segundo lugar, no podemos olvidar que corresponde a la entidad prestadora de los servicios de pago la carga procesal de acreditar tanto su propio comportamiento diligente en la autenticación de la operación de pago, como el fraude o la negligencia grave del ordenante para acreditar de esta manera su falta de responsabilidad.

Así pues, tras valorar de forma conjunta la prueba documental de la causa, el Juzgado de Primera Instancia de Málaga acordó estimar íntegramente nuestra demanda y condenar a ING a devolver los 4000 sustraídos a nuestro cliente.

En su razonamiento, el Juzgado de Primera Instancia de Málaga estimó nuestra demanda ya que consideró que el banco no estaba dotado de las suficientes medidas de seguridad para evitar esta estafa tipo phishing, siendo muy común como hemos venido señalando.

Por lo tanto, no discutiéndose por ING la disposición patrimonial efectuada en la cuenta de nuestra cliente en cuantía de 4000 , iniciada de forma fraudulenta, el Juzgado dictó sentencia concluyendo que la entidad bancaria demandada (ING BANK) no ha acreditado que en el caso que nos ocupa hubiera empleado los medios de seguridad adecuados para evitar el fraude que finalmente se produjo, ni una supuesta negligencia grave del nuestra cliente en su conducta, pues en ningún caso se puede exigir al cliente un conocimiento o habilidad específicos para poder detectar las operaciones fraudulentas que se lleven a cabo por internet, pues la naturaleza de las mismas hace proclive que el cliente pueda ser víctima de un fraude, lo que implica la obligación por parte de la entidad prestadora de los servicios telemáticos de pago de poner todos los medios a su alcance para garantizar que las operaciones se puedan realizar con el mayor grado de seguridad posible.

Esta sentencia es una muestra más de lo importante que es contar con un abogado especialista en phishing en Málaga para aumentar las posibilidades de que podamos recuperar nuestro dinero que ha sido estafado a través del método phishing, demostrando una vez más que el banco te devuelve el dinero si te han estafado por internet.

Perfil del abogado Félix Fernández

Escrito por Félix Fernández

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